Diseño corporativo
BiblioBolsa
Escribo esto desde el confinamiento. Hoy es 28 de abril de 2020. La Biblioteca Lope de Vega de Tres Cantos tiene 5.000 bolsas almacenadas en palés, esperando el momento en que puedan ser entregadas a cada lector que tome prestado un libro. Un gesto sencillo, pero cargado de significado.
Una biblioteca, desde su raíz etimológica, es el lugar donde se guardan libros: biblíon (βιβλίον, “libro”) y théke (θήκη, “armario, caja”). Así que este objeto, esta bolsa, se convierte en una bibliobolsa: býrsa (βύρσα, “bolsa”). Un contenedor de historias, conocimiento y memoria.
Este proyecto lo realicé de forma completamente gratuita —del latín gratis, contracción de gratiis, “por gratitud, a cambio de nada”— y precisamente por eso pude tomar todas las decisiones estéticas con total libertad. Fue un regalo, pero no a cambio de nada. Porque lo que me han dado los libros ha sido TODO.
Diseñé la bolsa como un símbolo de resistencia cultural en tiempos inciertos. Un objeto cotidiano que, al salir de la biblioteca, lleva consigo la promesa de mundos posibles, de compañía silenciosa, de aprendizaje y consuelo. En su forma y textura, quise que evocara tanto la funcionalidad como la poesía del acto de leer.
Este trabajo me conecta profundamente con Tres Cantos, mi ciudad, y con la comunidad lectora que la habita. Es también una declaración de amor al diseño como herramienta de vínculo, de cuidado y de gratitud.